El caso de Melissa Highsmith, la niña secuestrada que se reencontró con sus padres 51 años después

Las probabilidades de encontrar a un bebé o menor de edad que ha sido secuestrado pueden ser muy bajas, y más aún si siguen buscándolo 51 años después.

Esta fascinante historia tuvo un final feliz luego de más de 5 décadas, gracias a una prueba de ADN y una página web.

Melissa Highsmith tenía 22 meses cuando una niñera la secuestró en 1971:

Su madre, Alta Apantenco, se encontraba desesperada intentando buscar a una niñera que cuidara de su pequeña hija, para continuar trabajando como camarera en un restaurante.

Alta Apantenco encontró un anuncio en el periódico, llamó a la niñera, y esta le dijo que podría cuidar de Melissa en su casa (pues cuidaba a otros bebés también). Apantenco que estaba aterrada de perder su trabajo, aceptó y le dio su dirección.

La niñera fue a la casa de Apantenco a recoger a Melissa, y la compañera de piso de la mujer le entregó a la bebé, esta sería la última vez que la verían hasta 51 años después.


La madre de la bebé fue acusada de [email protected] a Melissa, cuando reportó el secuestro:

“Durante 50 años, mi mamá ha vivido con la culpa de perder a Melissa. También ha vivido con acusaciones comunitarias y nacionales de que lastimó o [email protected]ó a su propio bebé”

“Estoy tan contenta de tener a Melissa de regreso. También estoy agradecida de que tengamos una vindicación para mi madre” declaró otra hija de Alta Apantenco.


Una coincidencia de ADN en 23andMe fue la clave para el reencuentro:

23andMe es una empresa conocida por proporcionar un servicio de pruebas genéticas a través de muestras de saliva, para generar informes relacionados a la ascendencia de sus clientes y predisposiciones genéticas a enfermedades.

El padre de Melissa, Jeffrie Highsmith, se realizó dicha prueba de ADN, y a comienzos de noviembre (2022) llegaron sus resultados. Existía una conciencia de ADN con una nieta que obviamente desconocía, se trataba de una hija de Melissa.

Otra de sus hijas realizó una búsqueda en “ancestry.com” y encontró a la supuesta nieta, junto a otros 2 hermanos de esta. “Eran los hijos de una hermana” dijo Sharon Highsmith (otra hija de Apantenco) sobre la conciencia de ADN.


Melissa fue contactada vía Facebook y creyó que se trataba de una estafa, pues no tenía idea de que había sido víctima de un secuestro:

“Mi padre me envió un mensaje a Messenger y me dijo: ‘He estado buscando a mi hija durante 51 años'”, dijo Melissa a KTVT.

“Le pregunté a la persona que me crió: ‘¿Hay algo que necesites decirme?’ y confirmó que ella sabía que yo era la bebé Melissa, así que eso lo volvió real” relató Melissa, sobre cómo afrontó lo que su padre biológico le había revelado a través de internet.


Una marca de nacimiento, y el parecido con su hermana, convenció a toda la familia de que Melissa, era la mujer a la que estaban buscando hace 51 años:

Los Highsmith nunca se dieron por vencidos cuando se trató de buscar a Melissa, en un inicio, buscaron a través de la policía, carteles, noticias, etc. Posteriormente a través de redes sociales, grupos de Facebook, y Podcast.

La prueba de ADN que confirme que Melissa es realmente la hija perdida, aún no llega, pero los Highsmith están seguros debido a una marca de nacimiento que la mujer tiene en la espalda, además del parecido físico con sus hermanas. “Sólo estamos esperando la confirmación legal”.


Mellisa no tuvo una buena vida luego de que fue secuestrada y dada en adopción a otra persona:

Según creen, Melissa luego de ser secuestrada por la supuesta niñera en Fort Worth, Texas, fue entregada a una familia de California del Sur, a más de 1600 km de distancia.

Aún no está claro si la mujer que la crío es la secuestradora, o una mujer que la “adoptó” de manos de la niñera. La policía relató que a pesar de que el crimen expiró cuando la mujer tenía 38 años (según los estatutos), realizarán una investigación al respecto.

Lo cierto es que Melissa no tuvo una buena vida al lado de esta mujer, pues tenía una relación muy tensa con ella, y por ello decidió irse de su casa a los 15 años.


Luego de alejarse de quien la crío, Melissa (sin saberlo) eligió mudarse a la misma ciudad en la que había nacido:

Melissa vivió la mayor parte de su vida en Fort Worth, sin saber que sus padres biológicos se encontraban en esa misma ciudad, buscándola.

Ella vivió con el nombre de “Melanie” durante la mayor parte de su vida, y ahora quiere utilizar el nombre que sus padres biológicos le dieron, además de pasar más tiempo junto a su “nueva” familia.


Luego de un emocionante reencuentro, sus padres no lograron contener las lágrimas de emoción por poder abrazar a su hija 51 años después:

“Simplemente no podía creerlo”, dijo su madre, Alta Apantenco, a KTVT, entre lágrimas. “Pensé que nunca la volvería a ver”.

Melisa dijo que quiere volver a casarse con su actual esposo, para que sus padres estén presentes en su boda.


El centro Nacional para niños Desaparecidos realizo una actualización de como se vería Melissa en adulta:

El NCMEC por sus siglas en inglés “National Center for Missing and Exploited Children”, se encarga de hacer búsquedas continuas de niños desaparecidos.

Este centro también realiza bosquejos sobre cómo lucirían los niños secuestrados según avanza el tiempo en que continúan desaparecidos.