Los 9 Escapes de Prisión más extravagantes de la historia

Todo prisionero ha tenido ideado el plan perfecto para fugarse de prisión, y a algunos han tenido éxito en su tarea.

A continuación te presentaremos una lista de los escapes de prisión más extravagantes e ingeniosos que han sucedido en la historia del mundo.

1. Michel Vaujour pintó duraznos en forma de granadas para escapar de prisión

En 1980, Michel Vaujour recolectó varios duraznos en prisión y pasó toda una noche pintándolos de manera realista para que parezcan granadas.

Al día siguiente, amenazó a los guardias de volar todo en mil pedazos si no lo llevaban a la azotea de la prisión.

En la azotea de la prisión lo estaba esperando su esposa en un helicóptero. La mujer había aprendido a pilotar durante el último año, sólo para planificar su escape. A pesar de que el escape fue todo un éxito, ambos fueron capturados nuevamente un año después.

2. Steven Rusell ingirió laxantes durante 10 meses para lucir demacrado y fingir que tenía SIDA

En 1998 Steven Rusell comenzó a consumir laxantes durante un periodo de 10 meses, para lucir totalmente demacrado y enfermo.

Rusell leyó muchos libros sobre los síntomas del SIDA y pidió que lo trasladen a un hospital.

Rusell se las ingenió por hacerse pasar por un médico, quien tristemente informó a la prisión que el paciente había fallecido.

3. John Dillinger escapó de prisión con un pedazo de madera en forma de pistola

En 1934 el famoso gangster John Dillinger escapó de prisión intimidando a todos los policías del centro penitenciario.

Dillinger había tallado un pedazo de madera para darle la forma de una pistola, y todos terminaron creyéndole.

Dillinger escapó en un coche policial y meses después fue encontrado sin vida.

4. Un maestro de Yoga escapó de prisión gracias a su flexibilidad

Choi Gap-Bok es un maestro de yoga que estaba en prisión por el delito de robo.

En el 2012, Choi se cubrió el cuerpo de aceite y logró escapar por la abertura donde le introducían comida a su celda.

Choi logró esta hazaña en menos de una hora gracias a su increíble flexibilidad, pero fue recapturado 5 días después.

5. Charles Rigoulot era tan fuerte que dobló los barrotes de la celda

Durante la Segunda Guerra Mundial, el levantador de pesas Charles Rigoulot fue arrestado por golpear a un policía alemán.

Rigoulot estaba tan enojado con los alemanes que en un ataque de ira logró doblar los barrotes de prisión para escapar.

Todos sus compañeros de celda también lograron escapar ese día.

6. Joel Kaplan escapó de prisión sin cometer ningún delito

En 1971, Joel Kaplan escapó de una prisión mexicana, donde una fuga sólo es castigada si usas la violencia en contra de alguien, o cometes algún daño a una propiedad.

Kaplan se escapó de la cárcel y usó un avión privado para llegar a Estados Unidos, donde usó su nombre legítimo, por lo que tampoco cometió delitos de identidad.

El escape de Kaplan es considerado el único escape legal en la historia.

7. Joseph Bolitho escapó de prisión tantas veces que terminaron perdonándolo

Joseph Bolitho fue un inglés encarcelado por un robo menor en una panadería.

Sin embargo, Bolitho se escapó tantas veces de prisión que tuvieron que construirle una celda especial, de la que también se escapó.

El gobernador decidió encarcelarlo por última vez anunciando que si se escapaba una vez, lo perdonarían.

Esto fue un retopara Joseph, quien terminó escapándose una vez más y el estado cumplió su promesa de perdonarlo.

8. El Chapo Guzmán se escapó en un carrito de ropa sucia

En el 2001, Guzmán se escapó escondido en un carrito de ropa sucia, pero esto no se debe a su habilidad para pasar desapercibido.

Guzmán había sobornado a más de 70 personas para que se hagan los de la vista gorda y que su plan se ejecute a la perfección.

9. Daniel Heiss descubrió que un panfleto de la prisión, tenía la misma forma que la llave maestra que abría todas las puertas

Daniel Heiss estaba cumpliendo condena en prisión, cuando se dio cuenta que un panfleto de la prisión tenía la foto de una llave policial.

Dicha llave era idéntica a la que usaban los guardias como llave maestra, así que decidió entregarle el panfleto a un amigo cerrajero que también estaba en prisión.

Ambos escaparon y Daniel jamás pudo ser encontrado. Sólo dejó un mensaje en su celda que decía: “El pájaro se ha volado”.