Los 9 Casos médicos más bizarros que sólo el 0.001% los tiene

A lo largo de la historia se han registrado un sinnúmero de casos médicos raros y anomalías peculiares, de las cuales se tiene muy poca información.

A continuación te presentamos algunos casos e historias, de personas con una condición que resulta ser una rareza médica en la historia.

1. La mujer de 20 años que mantuvo el cuerpo de una niña de 2 años

Brooke Greenberg fue una niña que nació en 1993, que mantuvo el cuerpo y la mente de una niña de 2 años, hasta sus 20 años.

Sus padres fueron a docenas de médicos, probaron un tratamiento con la hormona de crecimiento, pero nada le funcionó.

Brooke sufrió un derrame cerebral y un tumor, de los cuales se recuperó sorpresivamente, pero perdió la vida a los 20 años debido a un problema pulmonar. Finalmente los médicos identificaron su condición como el “Síndrome del Complejo Neoténico”.

2. El hombre que despertó de un coma de 7 años, habló durante días y volvió a entrar en coma

Gary Dockery fue un policía que entró en coma, tras recibir un disparo en la cabeza que afectó gravemente su cerebro.

Luego de 7 años en estado inconsciente donde lo máximo que a veces hacía era gruñir, se despertó y comenzó a hablar con su hermana.

Gary no recordaba nada de su accidente y pensaba que todavía era 1988, sin embargo, luego de unos días volvió a entrar gradualmente a un estado semiconsciente y perdió la vida en 1997.

3. Gabby Gingras es incapaz de sentir dolor y tuvo una infancia horrible

Cuando Gabby Gingras nació, su madre reveló que se mordía las manos tan fuerte, que se provocaba heridas. Sin embargo, la niña no lloraba.

Gabby Gingras fue diagnosticada con “Insensibilidad Congénita al dolor”, la cual afecta a muy pocas personas en el mundo.

Gabby perdió un ojo cuando era niña, porque se lo rascó demasiado fuerte. Además perdió la mayoría de sus dientes, debido a que mordía tan fuerte sus juguetes, que los terminó destruyendo.

4. La mujer que es alérgica al agua e incluso a su propio sudor

Ashleigh Morris es una australiana de 19 años que sufre de “Urticaria Acuagénica”, mejor conocida como “Alergia al agua”.

Morris empezó a experimentar ronchas y comezón luego de bañarse desde sus 14 años.

Morris experimenta comezón, luego de entrar en contacto con grandes cantidades de agua, por lo que sus baños deben ser rápidos, preferentemente con toallas húmedas.

5. La mujer que no podía abrir sus párpados durante días

A sus 17 años, Natalie Adler se despertó una mañana con los párpados tan inflamados que no podía abrirlos. Aunque esto no le preocupó inmediatamente, su condición fue empeorando con el tiempo.

Adler confesó que sus párpados tenían un ciclo misterioso, donde se cerraban por tres días y luego los podía abrir durante otros tres días.

Adler ahora está completamente ciega, debido a que se sometió a decenas de cirugías para intentar reparar los músculos de los párpados.

6. El hombre que es incapaz de sentir frío

Wim Hof es apodado “el hombre de hielo”, por nadar constantemente en lagos congelados y meterse a piscinas de hielo.

Sin embargo, Hof no atribuye su habilidad a una condición médica, sino a la costumbre de exponerse frecuentemente a temperaturas bajísimas.

Hof nació en países bajos y es capaz de hacer yoga y meditación, en temperaturas bajo cero en plena intemperie.

7. Jill Price puede recordar lo que hizo cada día de su vida a la perfección

Jill Price es una mujer con el síndrome de “Memoria Autobiográfica muy superior”.

Price suele ver fechas en la TV y recordar qué ropa estaba usando ese día y las comidas que comió.

Price dice que sus recuerdos son incontrolables y siempre termina agotada luego de recordar tantas cosas.

8. Jody Smith es incapaz de sentir miedo, luego de que le removieran una parte del cerebro

El sitio web VICE, publicó la historia de Jody Smith, un hombre de 28 años al que le removieron la amígdala cerebral. Un órgano encargado de enviar la respuesta de “Lucha o Huída” cuando estamos en una situación de peligro.

Como resultado, Smith reveló que es incapaz de sentir miedo, incluso en situaciones donde su vida corre riesgo, como un asalto o un precipicio.