La desaparición de ‘Bobby Dunbar’, considerado el caso más misterioso de la historia de EE.UU.

Se trata de un misterio un tanto absurdo ocurrido en 1912, que involucra a una familia desesperada por encontrar a su hijo perdido.

A continuación, te traemos la extraña historia de Bobby Dunbar, el niño que desapareció, y se descubrió que nunca regresó, casi 100 años después

Bobby Dunbar tenía 4 años, cuando desapareció inesperadamente, mientras disfrutaban de unas vacaciones familiares:

Bobby viajó con sus padres y su hermano menor, desde la ciudad de Opelousas, Luisiana, al lago Swayze, para hacer una excursión de pesca el 23 de agosto de 1912.

Bobby estaba jugando junto al lago, cuando todos comenzaron a buscarlo a la hora del almuerzo, pues este no aparecía, pero lo único que encontraron fueron un par de pequeñas huellas sobre el lodo, a un costado del lago.


La policía dinamitó el lago, y examinó vientres de caimanes esperando encontrar sus restos, pero sin éxito:

La policía comenzó la búsqueda pensando que Bobby podría haberse ahogado, o que algún caimán podría haberlo atrapado mientras este jugaba a la orilla del lago.

Para ello dinamitaron el lago, y atraparon enormes caimanes, para examinar sus vientres en busca de restos, pero no encontraron absolutamente nada.


Sus padres estaban convencidos de que Bobby había sido secuestrado, y colocaron una recompensa por él:

Percy y Lessie Dunbar, los padres de Bobby, estaban convencidos de que su hijo había sido secuestrado, por lo que colocaron una recompensa de $6000 dólares.

Esto provocó una avalancha de llamadas sobre avistamientos de niños rubios de ojos azules, que parecían no estar acompañados de parientes consanguíneos…

La prensa escrita enloqueció con la noticia, y pronto Bobby era buscado en todo el país. Pero tuvieron que pasar 8 meses antes de que una pista “creíble” fuera reportada.


Un niño que encajaba con la descripción de Bobby fue visto con un hombre, en un pequeño pueblo de Mississippi:

Una persona alertó sobre un niño muy parecido a Bobby, que estaba acompañado de alguien llamado William Cantwell Walters, un hombre que trabajaba afinando y reparando pianos.

La prensa relató que Lessie Dunbar observó al niño dormido y dijo “No lo sé. No estoy segura”. Mientras que la reacción del niño también varía entre periódicos, algunos decían que el niño gritó asustado al verlos, y no reconoció a su madre, mientras que otros afirmaban que el niño corrió a sus brazos.


La madre dijo reconocer a su hijo luego de darle un baño y ver sus lunares y cicatrices:

Luego de algunos días, la señora Lessie dijo estar segura de que ese niño era Bobby Dunbar, su hijo, pues luego de bañarlo notó todas las marcas que su pequeño tenía.

Echó de menos una cicatriz en el pie, pero se convenció de que luego de 8 meses, esa cicatriz había desaparecido.

Los periódicos anunciaron que Bobby pronto comenzó a reconocer a los Dunbar como sus padres.


William Walters fue arrestado por secuestro, pero este afirmaba que el niño era su sobrino, y se llamaba Bruce Anderson:

El hombre se defendía negando haber secuestro al “pequeño Bobby”. William dijo que el niño se llamaba Bruce Anderson, y que era el hijo ilegítimo de su hermano y una mujer llamada Julia Anderson, una joven que había trabajado para la familia.

Julia Anderson declaró que el niño era suyo, y que le había entregado a su hijo a William, para que este viajara con él, a ver a su hermana, en febrero de 2012.

Como había pasado más de un año, que Julia no veía a su hijo, a esta también le costó reconocer claramente a su propio hijo, y de la misma forma, su hijo tampoco reconoció claramente a la señora Julia. Más tarde declararía que sí estaba segura por su “corazón de madre”


Julia no tenía dinero para abogados, y terminó perdiendo a su hijo frente a la familia Dunbar:

Debido a que Julia era una mujer de escasos recursos, no logró pagar a un abogado para que defendiera su causa, eso añadiendo que la población no estaba de su lado, pues todos creían que Bruce era realmente Bobby, el niño se le fue arrebatado.

Un juez determinó que el niño era realmente Bobby, que había sido secuestrado, y fue “devuelto” a la familia Dunbar. William mientras tanto fue enviado a prisión.


En 1999, una de las nietas de Bobby Dunbar, decidió hacer una investigación sobre el misterioso caso de su familia:

Margaret Dunbar Cutright recolectó diarios de la época, además de evidencia del juicio, y logró contactarse con los familiares directos de Julia Anderson, la joven esperaba dejar en claro que su abuelo si era un Dunbar.

Finalmente, en 2004, un periodista interesado en la historia, ofreció a Margaret hacer pruebas de ADN para darle fin al misterio. Los resultaron terminaron de demostrar que, el niño que los Dunbar criaron como propio, era Bruce Anderson, y no así el desaparecido Bobby.


Julia Anderson se dio por vencida luego de perder el juicio, y más tarde se casó y tuvo 7 hijos:

Según sus descendientes, la mujer se convirtió en una cristiana devota, estudió para enfermera y trabajó como partera en la pequeña comunidad de Poblarville, Mississippi lugar donde Bruce se encontraba con su tío.

En 2008, Hollis Anderson (otro hijo de Julia) relató en una entrevista a “This American Life”, que, en 1944, su hermano Bruce/Bobby, lo visitó en su lugar de trabajo, y mantuvieron una conversación amena.

Mientras que un hijo de Bruce/Bobby, también relató que se encontraban regresando a casa de un viaje, cuando pasaron por Poplarville, y este mencionó: “Esa es la gente de la que vinieron a recogerme”, para luego tener un breve encuentro con la familia Anderson


El tío de Bruce/Bobby, fue liberado 2 años más tarde:

A pesar de que tanto Julia Anderson, como muchas otras personas en el pequeño pueblo de Poplarville defendían a Williams del supuesto secuestro (múltiples testigos afirmaban que el niño estaba con él desde mucho tiempo antes de la desaparición de Bobby), los jueces lo enviaron a prisión.

Después de que Williams pasara 2 años en prisión por el supuesto secuestro, su abogado logró apelar la condena y se concedió el derecho a un nuevo juicio.

Citando los excesivos costes del primer juicio, los fiscales se negaron a juzgarlo nuevamente, y en su lugar decidieron liberarlo.


La desaparición de Bobby Dunbar continúa siendo un misterio:

Luego de que se determinara que Bobby nunca fue encontrado, se barajaron las hipótesis de que el niño sí había sido atacado por un caimán y que por ello su cuerpo nunca fue encontrado.

La nieta de Bruce/Bobby, generó “discordia” entre el resto de la familia Dunbar por sus investigaciones, mientras que la familia Anderson se mostró agradecida por aclarar el caso casi 100 años después.