El caso del niño perdido que apareció por primera vez en los envases de leche fue resuelto 38 años después

Etan Patz, se convirtió en un símbolo de esperanza, luego de desaparecer, sin dejar rastros.

Sucedió a comienzos de los 80s, y su caso no se resolvió hasta 38 años después.

La imagen de Etan apareció en todos los envases de leche de Estados Unidos en los 80s:

Este fue el primer caso difundido en envases de leche, para su rápida distribución en todo el país.

Su imagen, acaparó la atención de millones de familias en los años 80s, y marcó un antes y un después en la búsqueda de niños desaparecidos.

Etan tenía 6 años cuando desapareció cerca de su casa:

Etan y su familia vivían en el barrio neoyorquino de Soho, una zona popular, habitada por la clase baja trabajadora.

En aquella época, New York contaba con niveles casi récord de crímenes, y personas adictas al [email protected] que vivían en las calles.

El 25 de mayo de 1979, sus padres decidieron dejarlo ir solo a la escuela, por primera vez:

Etan iba acompañado de sus padres hasta la parada del ómnibus escolar, pero aquel día, sus padres decidieron que era hora de que fuera solo.

Su madre, Julie, relató que le dio todas las recomendaciones posibles y Etan le respondió “Está bien, puedo hacerlo solo”.

Lo acompañó hasta la puerta, y lo observó hasta que lo perdió de vista. Esa sería la última vez que lo vería.

Etan no volvió de la escuela, y sus padres decidieron sentar la denuncia:

Luego de 8 horas, cuando Etan debía volver de la escuela, sus padres notaron que algo malo estaba sucediendo.

Al llamar a su colegio, el panorama fue desolador, Etan no había subido al bus escolar, ni había llegado a la escuela.

100 policías con sus perros fueron destinados para su búsqueda:

Cuando Julie y Stan realizaron la denuncia, un rápido operativo se puso en marcha.

100 policías con perros de búsqueda, y varios helicópteros sobrevolando la zona, mientras otro grupo de investigadores tocaba puerta por puerta.

Toda la ciudad fue tapizada con su foto, la radio y la televisión hablaban sobre su búsqueda:

Su madre dio un mensaje a la radio en la que rogaba al secuestrador que llevara a Etan a su casa, y que no tendría ninguna consecuencia.

Fue en ese momento que surgió la idea de colocar su foto impresa, en todos los empaques de leche, iniciando así, una triste nueva forma de ayudar a los padres de niños perdidos.

La pareja de su niñera fue investigada:

El primer sospechoso de la desaparición fue José Ramos, este hombre era pareja de la mujer que cuidaba a Etan y a sus otros dos hermanos.

La policía no encontró pruebas para incriminarlo, pero años más tarde se descubrió que el hombre había abusado de otro niño, y actualmente está cumpliendo una condena por su crimen.

Aunque surgieron otros sospechosos, la policía no encontró pruebas de que sean culpables, y el cuerpo de Etan nunca apareció.

22 años después, Etan fue oficialmente declarado muert0:

En 2001, luego de 22 años de búsqueda, la policía decidió declarar a Etan, oficialmente muert0.

Los padres del niño decidieron permanecer en el mismo departamento por décadas, pues esperaban que, en algún momento, su hijo tocara la puerta, o una llamada les diera una pista.

El ex presidente Ronald Reagan, declaró en 1983, que el 25 de mayo sería recordado como el “Día Nacional de los Niños Desaparecidos, en honor a la memoria de Etan.

En 2012, un hombre denunció al supuesto culpable:

José López decidió hablar luego de 33 años, denunció a su cuñado, Pedro Hernández, pues este le confesó que había matado a un niño en Manhattan.

Al parecer, Pedro tenía 18 años en ese momento, y había dejado el colegio para trabajar en un almacén del barrio Soho.

Pedro Hernández dijo haber apretado el cuello de Etan, luego de ganarse su confianza con una bebida:

La policía arrestó a Pedro, y durante una declaración de 6 horas, este aceptó haber visto al niño solo en la parada, por lo que aprovechó para ganarse su confianza ofreciéndole una bebida gratis.

En ese momento lo convenció para que entrara al almacén, y luego lo llevó al sótano, donde le apretó el cuello hasta dejarlo sin respiración.

Pedro dijo que puso a Etan en una caja, y luego lo dejó en un contenedor de basura cercano a la acera.

El culpable admitió haber revelado su crimen a la iglesia y a su ex mujer:

Luego de hacer un reconocimiento del lugar, se confirmó su historia al comprobar que una puerta que el no recordaba que estaba allí, había sido colocada tiempo después.

Cuando se le preguntó por qué lo había hecho él respondió que simplemente no sabía, “Algo me pasó” declaró.

En 2017 fue declarado culpable y sentenciado a 25 años de cárcel:

Luego de un largo juicio que comenzó en 2015, en el que el jurado consideró que no existían pruebas suficientes para declararlo culpable, y luego de que su defensa argumentara “problemas mentales”.

En 2017 la familia finalmente encontró “justicia”, luego de que Hernandez declarara que lo hizo porque “Sintió ganas de [email protected]@r”, y quería confesar su crimen, ya que estaba siendo consumido por el cáncer.

Julie y Stan finalmente vendieron el departamento en el que vivían, 40 años después:

“Se están mudando… a un lugar hermoso para compartir el tiempo que les queda con su hijo y sus nietos”, dijo un vecino a Dailymail.

La familia Patz recibió $3.75 millones de dólares, y se mudaron a Hawai para finalmente descansar.