12 Curiosidades sobre Frank Caprio, el Juez más querido de Internet

El juez Frank Caprio (85) se encarga de supervisar las multas de estacionamiento y otros delitos de bajo nivel en Providence, Rhode Island

Su forma única de impartir justicia lo han convertido en el juez más querido por todo el mundo. Por eso ahora te traemos algunas curiosidades:

1. El juez Frank le pide a los niños que sentencien a sus padres:

A menudo el juez pide a los niños que se sienten con él, para deliberar el caso de sus padres. Por ejemplo, le dijo a un niño que lo ayude con la sentencia contra su padre, por aparcar mal: Tengo tres opciones: multarle con 90 dólares, 30 dólares o nada. ¿Qué piensas que debo hacer?”

El niño le responde que debe ser de 30 dólares. El juez le pregunta si había desayunado, y él dice que no.

“Pues voy a llegar a un pacto con tu padre. Si te lleva a tomar algo le perdono la multa, pero vas a tener que pedir muchas cosas” resolvió el juez, mientras el público se ríe y aplaude.

2. El juez tomó esta característica, de una experiencia de su niñez:

El contó que su abuelo había sido arrestado, luego de involucrarse en una pelea con sus amigos. “Mi abuela suplicó al juez para que no lo mandara a prisión mientras mi padre pedía disculpas” recordó.

El juez le pidió al hijo que se acercara (tal y como hace él ahora), y le explicó que dejaría libre al hombre, para que regrese con su familia, pues consideraba que era una buena persona, que simplemente tuvo una mala noche.

“Este juez tuvo un profundo impacto en nuestras vidas” admitió.

3. La historia que más le ha dolido, fue la de una mujer, cuyo hijo fue as3s1nado:

En 2017, el juez debió enfrentar uno de sus juicios más delicados, una mujer que pedía que le retiren un acumulado de multas de estacionamiento, que se elevaban a los $400 dólares.

La mujer lloró mientras explicaba que estaba luchando por mantener su vida en orden, después de que su hijo fuera as3s1nado por su hermano (tío del joven de 19 años).

El juez anuló sus multas, y una campaña de GoFundMe ayudó a la mujer, llamada Andrea Rogers, quien estaba intentando pagar un depósito de seguridad para mudarse de casa con sus otros 3 hijos.

4. Su padre era lechero, y lo llevaba con él a trabajar en la madrugada:

‘Mi papá era lechero. Nos despertaba a mi hermano ya mí temprano en la mañana, nos subía al camión de la leche a las cuatro en punto y nos recordaba constantemente; “Si no quieres hacer esto por el resto de tu vida, encuentra la manera de ir a la universidad porque no puedo permitirme enviarte”

“Lavé platos y trabajé como camarero en un restaurante” comentó.

De esta forma, Frank Caprio pagó sus propios estudios en Providence College y se graduó en ciencias políticas.

5. Más tarde se graduó como abogado, algo que su padre le había pedido:

‘Él dijo: ‘Algún día, serás abogado. Quiero que recuerden la forma en que estamos viviendo en este momento. Si desafortunadamente necesitáramos un abogado, no puedo pagar uno. Así que no puedes cobrarle a la gente pobre, pero lo compensarás con la gente rica’.

Y así fue, Frank recuerda que asistir a la Facultad de Derecho significaba un viaje diario de 2 horas. A esto le añadió un trabajo como profesor de educación cívica en su ciudad natal, para poder pagar sus estudios.

“Llegaba a casa a medianoche (de la univ) y luego me levantaba a las 6:30 a.m. (para trabajar)”.

6. Su esposa, y su hermano, fueron los que idearon filmar los juicios:

Su show “Caught in Providence” es un éxito total, y esto no solo se debe a la maravillosa personalidad de Frank, si no también, a su esposa Joyce, y su hermano Joseph Caprio, que trabaja como productor de ejecutivo.

Ambos creyeron, que la manera en que Frank lleva sus juicios, debía estar en la Tv. Y estaban en lo correcto, pues es uno de los programas más vistos.

7. Frank contó una graciosa historia, de la vez que vio a uno de sus acusados, años después:

“Un mendigo agresivo se me apareció más de 20 veces y le dije que si continuaba, no tendría más remedio que mandarlo a la cárcel. No lo vi durante un año”

“Un día me lo encontré en una calle del centro y vino corriendo hacia mí, agradeciéndome efusivamente por cambiar su vida. Felizmente, le pregunté cómo había cambiado su vida y me respondió: “Ahora tomo el tren a Boston y mendigo fuera de South Station y gano 3 veces más de lo que ganaba en Providence” contó en un AMA de Reddit.

8. La excusa más loca que ha escuchado en la corte tiene que ver con un par de zapatos nuevos:

El juez Frank contó que una de las excusas más locas que alguien le dio para evitar una multa de exceso de velocidad fue:

“Dijo que no se dio cuenta de lo fuerte que estaba presionando el acelerador porque acababa de comprar un par de zapatos nuevos que le quedaban apretados”.

9. Fue amenazado durante un juicio, y este es un caso que nunca olvidará:

Durante un antiguo juicio, le pidió a un hombre que estaba alterado, que volviera en 10 días para determinar su sentencia.

Mientras el hombre salía, le dijo: “Cuando termine contigo, desearás, no haber hecho eso nunca”. Algo que el juez tomó como una amenaza, por lo que decidió presentar cargos en su contra.

El juicio continúa con el hombre gritando “double jeopardy” (el enjuiciamiento de una persona dos veces por el mismo delito) más de 40 veces. Algo que el juez consideró un caso que jamás olvidará.

10. Levantó la multa por exceso de velocidad, de un hombre de 96 años que conmovió a todos:

El imputado, Víctor Coella, tenía una multa por manejar con exceso de velocidad en una zona escolar. Y se presentó ante el juez diciendo:

“Yo no manejo rápido. Tengo 96 años y conduzco despacio y solo conduzco cuando tengo que hacerlo” dijo. El Sr. Victor explicó que su hijo (63) tiene una discapacidad y debe llevarlo a análisis de sangre cada dos semanas porque tiene cáncer.

“Papá todavía lo está cuidando, ¿verdad?” comentó el juez, luego de quitarle la multa.

11. Desde hace algún tiempo, le gusta compartir fotos de sus calcetines coloridos:

Demostrando que es una persona única, al juez Frank le gusta compartir en su página de Facebook una nueva faceta en su forma de vestir.

A Frank le gusta usar calcetines de colores, y esto se ha convertido también en un motivo de regalos de mucha gente que lo estima.

12. Algunos creen que su amabilidad, está disminuyendo los ingresos de la ciudad:

Las multas son un elemento vital para los ingresos de cualquier ciudad, por lo que muchos consideran, que los juicios a cargo del juez Frank, podrían estar afectando a Providence.

Una periodista, realizó una investigación al respecto, y determinó que debido al espectáculo, la gente dona dinero a la corte para ayudar a la gente en apuros. Por lo que el dinero continúa su flujo “normal”.