10 Mentiras que nos enseñaron en la escuela durante años

Durante décadas, la escuela, las películas y la TV nos han enseñado un sinnúmero de mitos que no tienen evidencia científica que los respalden.

A continuación te presentamos algunas de esas mentiras con las que vivimos engañados toda nuestra vida.

1. Los tiburones NO pueden oler la sangre a miles de kilómetros

Según la película “Jaws”, los tiburones pueden detectar el olor a sangre varios kilómetros de distancia, y muchos creímos esto como cierto.

Esto es completamente falso, debido a que los tiburones tendrían un sentido del olfato tan potente que olerían miles de cosas del océano y terminarían confundidos.

Los tiburones sólo pueden detectar la sangre a pocos metros de distancia.

2. Las aves NO abandonan a sus polluelos si un humanos las toca

El folclore nos ha enseñado que tocar a un ave bebé es condenarlo al abandono de sus padres.

Lo cierto es que las aves tienen un sentido del olfato deficiente y les costaría distinguir el olor humano. Además, el vínculo que tienen con sus crías es tan fuerte, que jamás las abandonarían, salvo circunstancias extremas.

3. Los Lemmings NO cometen su1cidio lanzándose de los acantilados

En los 60’s, Disney lanzó un documental donde mostraban a varios roedores lanzándose de los acantilados en época de migración.

Mucho después se descubrió que el documental había fingido los saltos con varias cámaras. Ninguno de estos roedores tienen tendencias su1cidas.

4. Los perros NO ven en blanco y negro

Durante años, la televisión nos enseñó a que los perros no podían distinguir colores y que sólo veían en blanco y negro.

En realidad los perros si pueden distinguir algunos colores, sólo que tienen dificultades para distinguir los rojos y verdes. Además ellos ven los colores en tonos pasteles.

5. Las cucarachas NO pueden sobrevivir a una explosión nuclear

Durante años creímos que las cucarachas serían las únicas sobrevivientes a la radiación de un ataque nuclear. Pero esto es totalmente falso.

La estructura biológica de la cucaracha no es lo suficientemente fuerte para sobrevivir a exposiciones altas de radiación. Además, una cucaracha no puede sobrevivir al impacto de una explosión.

6. Los toros NO odian el color rojo

En realidad los toros no pueden distinguir el color rojo. Por lo que es indiferente el color de la capa.

El toro se siente atraído por el movimiento que el torero hace con la capa. Además la capa es de color rojo, para disimular la sangr3 que salpique de este pobre animal.

7. Los murciélagos NO son ciegos

Durante años creímos que los murciélagos eran completamente ciegos y que dependían de la ecolocación, para poder desplazarse por el mundo.

Lo cierto es que todos los murciélagos tienen un nivel de vista, que es en su mayoría bastante pobre, por lo que recurren a la ecolocación para cazar.

8. Los San Bernardo NO llevaron jamás un barril de brandy en el cuello

El mito nos cuenta que los perros San Bernardo llevaban un pequeño barril en el cuello, para ayudar a la gente perdida en las montañas a entrar en calor.

Lo cierto es que estos perros jamás llevaron alcohol en el cuello, ya que es la peor solución para la hipotermia.

A pesar de que es cierto que puedes sentir calor al beber brandy, el alcohol es un vasodilatador que produce frío en el cuerpo.

9. Los lobos NO aúllan a la luna

Gracias a leyendas de licántropos, hemos creído en el mito de que los lobos aúllan a la luna bastante seguido.

Lo cierto es que a los lobos les da igual la luna. Ellos aúllan para reorganizar la manada, ahuyentar a enemigos o alertar sobre una amenaza.

10. Los avestruces NO meten su cabeza en el suelo

Durante décadas hemos creído que los avestruces suelen meter su cabeza bajo tierra cuando se sienten amenazados.

Lo cierto es que ningún avestruz hace eso, pero muchos tienen la costumbre de mantener la cabeza agachada en búsqueda de insectos.

Si un avestruz metería la cabeza bajo tierra terminaría asfixiado.