10 Curiosidades sobre la historia REAL que inspiró a ‘La Bella y La Bestia’

Muchas historias y adaptaciones están inspiradas en hechos reales, y esta no es la excepción para la historia de “La Bella y La Bestia”.

Como es de costumbre, la historia real es mucho más oscura y Disney la edulcoró para que sea apta para su audiencia. A continuación te presentamos la historia que sirvió de inspiración para este clásico de Disney.

La historia real está basada en un joven que sufría de "hipertricosis":

Historiadores creen que “La Bella y la Bestia” está inspirada en Petrus Gonsalvus, quien nació en 1537, con una condición llamada hipertricosis lanuginosa congénita.

Esta enfermedad provoca un crecimiento inusual de vello en todo el cuerpo y la cara, dándole una apariencia de “hombre lobo”.


Cuando Petrus nació, fue considerado un "niño salvaje":

Debido a que en aquella época se creía en una leyenda de “hombres salvajes”, creían que Petrus era el hijo de uno de ellos.

Era considerado un monstruo híbrido humano-simio. Y la familia sentía vergüenza de él, por lo que se cree que fue abandonado a su suerte, y luego criado por un monasterio que lo bautizó como Pedro Gonzáles.


El Rey Enrique II de Francia "coleccionaba" rarezas, y Petrus se convirtió en su nueva adquisición:

En aquella época, poseer enanos, aborígenes, locos, deformes, y otros individuos que actuaran como bufones, o amigos, era un símbolo de riqueza y estatus.

Cuando a Enrique II le ofrecieron a un niño de 10 años que lucía como un “monstruo” y provenía de España, no dudó en aceptarlo. Rebautizándolo como Petrus Gonsalvus.


Petrus fue abandonado por sus padres luego de que naciera:

Aunque no existen registros de su vida antes de llegar a Francia, se cree que fue abandonado por su familia, y debido a su condición, la gente le temía, retrasando así su desarrollo lingüístico.

Los médicos que lo analizaron a petición de Enrique II, notaron que solo se trataba de un niño aterrado, que, de no ser por la anormal cantidad de vello, sería un humano normal.


Enrique II decidió "domesticar al niño salvaje" y todos quedaron sorprendidos por su inteligencia:

Petrus aprendió a leer e incluso estudió latín. Los tutores de la nobleza estaban impresionados por su nivel de inteligencia.

Muy pronto, Petrus comenzó a asistir a la corte real, vestido con buenas ropas, y era tratado como caballero.


Al crecer, Petrus se convirtió en el único hombre no casado de la corte real, pero eso cambiaría pronto, gracias a la Reina:

Después de que Enrique II falleciera, su esposa, Catalina de Medici, tomó el trono, y disfrutaba de buscar parejas a sus nobles caballeros.

Catalina apreciaba a Petrus, por lo que comenzó a entrevistar a decenas de jovencitas. Catherine (o Catalina según otros historiadores), hija de uno de sus sirvientes, fue la mujer que creyó, era la adecuada.


Catherine no conoció a Petrus hasta el momento en que se casaron:

Catherine solo se enteró que su esposo sería Petrus el “monstruo”, cuando dio el sí. Se podría decir que la mujer estaba “cautiva” bajo las órdenes de la Reina, pues no tenía otra elección, que aceptar su destino.

La pareja comenzó a tener hijos tiempo después. Y aunque no existan registros, es posible que como sucede en la historia de hadas, ambos hayan estado enamorados. Su matrimonio duró 40 años.


4 de sus hijos nacieron con hipertricosis:

A pesar de que la pareja tuvo un total de7 hijos, la Reina exigió que se hiciera un retrata familiar, que solo incluyera a los niños con hipertricosis.

La Reina buscaba mantener la apariencia de que su esposo y ella, habían logrado domesticar a un verdadero “hombre salvaje”.


La familia Gonsalvus siempre fue propiedad de alguien:

Los historiadores consideran que la familia nunca fue libre, pues luego de que los Gonsalvus abandonaran Francia, quedaron bajo la protección del duque de Parma, quien exigió un retrato de Antonietta (la hija menor), en la que mostraba un papel que decía:

«De las islas Canarias fue llevado al señor Enrique II de Francia, don Pietro, el salvaje. De allí pasó a asentarse en la corte del duque de Parma, a quien yo, Antonietta, pertenecía. Y ahora estoy con la señora doña Isabella Pallavicina, marquesa de Soragna».


La hipertricosis afecta a 1 de cada mil millones de nacimientos:

El primer caso documentado en la historia es el de los Gonsalvus, y su tasa de incidencia es muy baja.

Este síndrome, también conocido como Ambras, no tiene una cura, y los científicos consideran que se trata de una mutación atávica, un rasgo genético inactivo, que en algún momento de nuestra evolución fue prescindible.

Aquellos que la padecen, solo pueden optar por rasurar el vello, o recibir sesiones de depilación definitiva.